![]() ¡Por la organización y movilización de las mujeres trabajadoras para acabar con la violencia de Estado capitalista y todas las violencias machistas! Desde hace 35 años se conmemora el Día Internacional por la Eliminación de la Violencia hacia las Mujeres, como un homenaje a las hermanas Mirabal, fervientes opositoras del dictador dominicano Rafael Trujillo, quien las mandó a asesinar violentamente el 25 de noviembre de 1960. Desde entonces, la fecha ha servido para visibilizar la violencia que se cierne sobre las mujeres de todo el mundo, pero lejos de erradicarla, se ha ido agudizando conforme también se profundizan las políticas de "ajuste" que el imperialismo ha impuesto a la clase trabajadora, en contra de sus derechos y conquistas sociales. En la última década México se ha convertido en uno de los países más peligrosos para las mujeres. En el marco de la supuesta "guerra contra el narcotráfico" los cuerpos de las mujeres han sido utilizados como botín; el feminicidio, la trata, la explotación y esclavitud sexual se han extendido de manera alarmante, siendo las principales víctimas mujeres de familias trabajadoras y pobres, evidenciándose que se trata de una problemática estructural, en la que el Estado y sus instituciones son responsables de dicha violencia, al permitir la impunidad y fomentar una cultura machista. La violencia de género es un flagelo más del capitalismo, existen más de 7 mil mujeres desaparecidas y la trata es una industria que arroja ganancias millonarias a empresas, crimen organizado y funcionarios de todos los niveles; además de que provoca una situación de extrema vulnerabilidad tanto en los espacios públicos y privados, que a su vez genera un ambiente sumamente opresivo. De nada han valido las alertas de género, las fiscalías especiales o la Ley de Acceso a una Vida sin Violencia, que son letra muerta ante las instituciones judiciales, las policías, los medios de comunicación y gobernantes que actúan de manera permisiva ante estos crímenes, estigmatizándonos por nuestro estilo de vida o nuestra forma de vestir para justificar que nos asesinen o desaparezcan. Así también ha ido en aumento los asesinatos homolesbotransbifobicos, a raíz de la oposición de la Iglesia Católica a los matrimonios igualitarios en todo el país. Aunado a esto, existe una política de criminalización de las mujeres para que no decidamos sobre nuestros cuerpos y nuestras vidas, en varios estados de la república se han aprobado las leyes de protección al no nacido, que prohíben y castigan el aborto desde la gestación, lo que ha provocado que existan más de 700 mujeres encarceladas por abortar, a pesar de que muchas de ellas abortaron de manera espontánea. Las mujeres trabajadoras en México también padecemos la imposición de las contrarreformas aprobadas por los partidos oficiales (PRI, PAN PRD) desde el Pacto por México, que han afectado nuestros derechos, un ejemplo emblemático es la contrarreforma educativa, pues ésta impacta en las condiciones laborales de un gremio que es compuesto en su mayoría por mujeres. Nuestras condiciones de vida se han precarizado al arrebatarnos derechos elementales como el de la estabilidad laboral, salarios dignos o seguridad social. En el país hay cerca de 4 millones de mujeres que son jefas de familia, y la mitad de ellas gana menos de dos salarios mínimos. Y de acuerdo a cifras oficiales, la pobreza y la falta de oportunidades de desarrollo, como es el acceso a la educación, salud o a trabajos bien remunerados, impactan mucho más a las mujeres que a los hombres, es la feminización de la pobreza y la marginación. Esta situación ha puesto en relieve la necesidad de que las mujeres nos agrupemos para luchar contra la violencia y por nuestros derechos. En este sentido, han surgido movimientos como el de la #PrimaveraVioleta, el cual expresó el hartazgo de las mujeres de la violencia machista que va alcanzando niveles espeluznantes. También hemos visto como en diversas luchas obreras como la de Sandak y de las maquiladoras del norte del país, o de las jornaleras de San Quintín y en el movimiento de la CNTE, las mujeres juegan un papel fundamental, siendo mayoría de la base de esos movimientos. Ningún partido oficial, ni los que se autoproclaman de izquierda, defienden consecuentemente nuestros derechos, un ejemplo de ello, es que en la Ciudad de México, bajo el gobierno perredista de Miguel Ángel Mancera, los feminicidios y desapariciones forzadas han aumentado drásticamente, sin que este gobierno de supuesta izquierda declare mínimamente una alerta de género; o en el caso del dirigente de MORENA, López Obrador, que ha propuesto poner a consulta la legalización del aborto, cuando este es un derecho por el que peleamos las mujeres y que no debiera estar a consulta. Así que es necesario que las mujeres salgamos a luchar, que fortalezcamos nuestra organización desde nuestros sindicatos y centros de trabajo, desde nuestras comunidades y barrios, no sólo para defender nuestros derechos, sino en contra de la política hambreadora y de despojo del gobierno peñista, confiando en que serán nuestras propias fuerzas las que lograrán erradicar de raíz la violencia de Estado y los capialistas, así como todas las violencias machistas. La lucha es por detener los feminicidios, la trata y explotación sexual de mujeres, en donde se castigue a los gobernantes y funcionarios que permiten la impunidad de estos crímenes. Por una justicia libre de prejuicios misóginos y clasistas, para que realmente sea garantizada para las mujeres y para la comunidad LGBTTTI. Que se declare emergencia nacional en violencia de género para conseguir partidas urgentes que vayan a la construcción de refugios para las mujeres en situación de violencia y sus hijos e hijas; para brindar atención médica, legal y psicológica. Exigimos aumento del presupuesto y su manejo transparente para prevenir, erradicar y sancionar la violencia contra las mujeres. Por una educación sexual con perspectiva de género en las escuelas públicas, por el acceso de anticonceptivos gratuitos, y por la legalización el aborto en todo el país. Por seguridad social a todas las mujeres y acceso gratuito y de calidad de servicios médicos, en especial obstétricos y ginecológicos. Por información en los medios de comunicación masiva sin estereotipos machistas. Por trabajo estables con salarios dignos e iguales para mujeres y hombres. Pero estas reivindicaciones y la emancipación de la mujer trabajadora las alcanzaremos cuando logremos instaurar un gobierno de mujeres y hombres trabajadores. Asimismo, nos solidarizamos con las mujeres de otros países que se han movilizado en defensa de nuestros derechos y contra la violencia de Estado, como en Argentina que se movilizó masivamente por el feminicidio de Lucía Pérez, o en Polonia en donde se realizó un paro de mujeres ante la prohibición total del aborto, pues entendemos que esta lucha es internacional contra el sistema capitalista y patriarcal.
¡Castigo a los gobernantes cómplices de la impunidad ante los feminicidios y la trata de mujeres! ¡Alto a los asesinatos homolesbotransbifobicos! ¡Por el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos, alto a la criminalización del aborto y de la violencia obstétrica! ¡Abajo las contrarreformas que afectan nuestros derechos como mujeres trabajadoras! ¡Para erradicar la violencia patriarcal, lucha contra el capital! MUJERES DEL MOVIMIENTO AL SOCIALISMO
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miércoles, 23 de noviembre de 2016
25N: Marcha por el Día Internacional por la Eliminación de la Violencia hacia las Mujeres
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